Las vitrocerámicas de inducción son un tipo de placa de cocina que utiliza la tecnología de inducción para calentar los utensilios de cocina en lugar de utilizar una llama abierta o una resistencia eléctrica. En las vitrocerámicas de inducción, la energía eléctrica se convierte en energía electromagnética, que se transfiere directamente a la base del utensilio de cocina.
Estas placas están hechas de vidrio cerámico resistente a altas temperaturas y tienen una serie de bobinas de cobre debajo de la superficie que generan un campo magnético. Cuando se coloca un utensilio de cocina compatible con la inducción en la superficie de la placa, el campo magnético generado por las bobinas induce una corriente eléctrica en el fondo del utensilio de cocina, generando calor.
Las vitrocerámicas de inducción tienen varias ventajas, como una mayor eficiencia energética, mayor control de temperatura, facilidad de limpieza y seguridad, ya que la superficie de la placa no se calienta directamente y se enfría rápidamente después de retirar el utensilio de cocina. Sin embargo, es importante tener en cuenta que solo se pueden utilizar utensilios de cocina compatibles con la inducción en estas placas.
Para limpiar una vitrocerámica de inducción, sigue estos pasos:
- Espera a que la superficie se enfríe por completo antes de empezar a limpiarla.
- Usa una espátula para retirar cualquier residuo sólido que esté sobre la superficie.
- Limpia la superficie con una bayeta húmeda y suave para retirar cualquier mancha o residuo que quede. Puedes utilizar una bayeta de microfibra.
- Si hay manchas difíciles de quitar, puedes utilizar un limpiador específico para vitrocerámicas, siguiendo las instrucciones del fabricante.
- Enjuaga la superficie con agua limpia y sécala con una bayeta suave.
- No uses estropajos de metal, rasquetas o productos abrasivos. Utiliza bayetas y esponjas especiales para vitrocerámicas que no rayan la superficie.
- Siempre limpia la superficie después de cada uso para evitar que la suciedad y los residuos se acumulen.
Mantenimiento de vitrocerámica de inducción
Mantener y limpiar vitrocerámica de inducción ayudará a mantener su funcionamiento y apariencia óptimos. Aquí te dejamos algunos consejos:
- Limpia la vitrocerámica regularmente: Después de cada uso, limpia la placa con un paño húmedo y suave para retirar cualquier mancha o residuo de comida. Si es necesario, utiliza un limpiador específico para vitrocerámicas de inducción siguiendo las instrucciones del fabricante.
- Retira cualquier derrame de inmediato: Si un líquido o alimento se derrama en la placa, retíralo inmediatamente con un paño húmedo para evitar que se queme y cause daños a la superficie.
- Usa utensilios adecuados: Solo utiliza utensilios de cocina compatibles con la inducción en la vitrocerámica de inducción. Utilizar utensilios inadecuados puede causar rayones y dañar la superficie.
- Evita golpes: Ten cuidado al colocar utensilios de cocina en la placa y evita golpear la superficie con objetos duros o pesados.
- Mantén la placa seca: No dejes agua o líquidos en la placa después de limpiarla. Sécala con un paño o bayeta suave y seca.
- No utilices productos abrasivos: Evita el uso de productos de limpieza abrasivos, estropajos de metal, ya que pueden rayar la superficie de la placa.
- Aplica un pulidor específico: Si la placa se ve opaca o sin brillo, puedes utilizar un pulidor específico para vitrocerámicas de inducción para restaurar su brillo y apariencia original.
Prolonga la vida de tu vitrocerámica de inducción y mantenla como nueva.